La centralización del poder durante los años 90 en Argentina fue un tema destacado por Alberto Kohan, exfuncionario del gobierno de Carlos Menem. En su análisis, enfatizó que la frase "el poder no se comparte ni aun con quien se duerme" representa la gestión gubernamental de esa época, marcada por un liderazgo fuerte y concentrado.
Kohan reflexionó sobre las implicaciones de esta centralización en la dinámica política del país, señalando que tuvo consecuencias significativas en la forma en que se ejercía el poder. Su perspectiva ofrece una visión sobre las estrategias que definieron un periodo crucial en la historia argentina.