La desregulación del INV para la producción de vinos ha recibido el apoyo de Bodegas de Argentina. Este cambio busca fomentar el crecimiento del sector vitivinícola, permitiendo una mayor flexibilidad en la producción.
La medida pretende beneficiar a los productores al eliminar ciertas restricciones, lo que podría facilitar la innovación y mejorar la competitividad en el mercado. Este apoyo se enmarca dentro de un contexto donde la industria del vino enfrenta desafíos significativos.
Se espera que la desregulación genere un impacto positivo en las bodegas, permitiendo un desarrollo más ágil y adaptado a las demandas del consumidor. La decisión ha sido recibida con optimismo por parte de los actores involucrados en el sector.