Larry Fink, presidente de BlackRock, sugirió en un artículo de LinkedIn la posibilidad de mover el Foro Económico Mundial de Davos a otras ciudades, incluyendo Buenos Aires. Esta propuesta surge ante la percepción de que el foro, emblemático por años, podría estar perdiendo relevancia si no se adapta a los nuevos tiempos y recupera la confianza del público.
Fink propuso que el encuentro debería realizarse en lugares donde se "construye el mundo moderno", mencionando ciudades como Detroit, Dublín y Yakarta. Aunque reconoció que Davos seguirá siendo significativo por un tiempo, enfatizó la necesidad de ampliar la participación y la transparencia en el evento.
Desafíos logísticos también han sido parte del debate, como la escasez de alojamiento y los altos costos de seguridad en Davos. A pesar de la propuesta, fuentes vinculadas al foro minimizaron su impacto, indicando que el gobierno suizo desea mantener la conexión histórica con el evento y que muchos ejecutivos prefieren que continúe en Europa.