La crisis en el sector vitivinícola ha desembocado en el despido de 52 trabajadores en Anguinán y Tilimuqui, según informó César Taquía, secretario del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA). Esta situación no solo afecta a los empleados, muchos de los cuales residían en las fincas donde laboraban, sino que también impacta a sus familias al perder su hogar.
La principal causa de esta crisis es el aumento en el costo de la energía eléctrica, esencial para el riego de los viñedos. Taquía señaló que los altos precios de la energía, combinados con los bajos precios de la uva y el vino, han llevado a varios productores a la imposibilidad de continuar con sus actividades. Además, durante la última vendimia quedó uva sin cosechar debido a la falta de rentabilidad.
El sindicato ha hecho un llamado a las autoridades provinciales para que restablezcan los subsidios energéticos que anteriormente ayudaban a mitigar los costos. La comunidad expresa preocupación por el efecto económico y social de estos despidos, advirtiendo que esto afecta no solo a los trabajadores, sino también a la economía local en su conjunto.