Un alto el fuego de dos semanas ha sido anunciado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien espera que Irán capitule antes de un plazo específico. Este anuncio se produce en medio de un aumento significativo de la violencia en la región, tras recientes ataques aéreos de Estados Unidos e Israel en territorio iraní.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó bombardeos a infraestructuras críticas en Irán, incluyendo vías férreas y puentes utilizados por la Guardia Revolucionaria, lo que ha intensificado las hostilidades. Además, el ejército israelí ha advertido a las embarcaciones en la costa sur del Líbano sobre operaciones militares en curso, indicando un entorno de alta tensión en el tráfico marítimo.
Por otro lado, un ataque con cohetes lanzados desde Kuwait ha dejado al menos tres muertos y cinco heridos en Khor al-Zubair, cerca de Basora. La policía local estima que el número de víctimas podría aumentar debido a que algunos familiares siguen atrapados entre los escombros. La escalada de violencia ha generado preocupaciones sobre el respeto a los derechos humanos en medio de este conflicto.
La Media Luna Roja iraní ha calificado los ataques de Israel y Estados Unidos como crímenes de guerra, reportando que se han atacado 17 objetivos civiles. La situación sigue siendo crítica y requiere atención internacional.