El Gobierno de La Rioja está llevando a cabo un monitoreo exhaustivo del uso del agua en proyectos mineros ubicados en la zona cordillerana, con el fin de proteger este recurso vital. Esta labor se realiza a través del Ministerio de Agua y Energía, que supervisa las actividades de exploración minera de las iniciativas SENDEROS y RIO EX, las cuales cuentan con concesiones para el uso de agua no potabilizada.
Los equipos de la Dirección General de Estudios Hídricos realizan inspecciones mensuales en los puntos de extracción, donde se controla el caudal y se analizan muestras de agua para detectar metales pesados. Según el director general, Rubén Martínez, esta información es crucial para el seguimiento ambiental de las actividades mineras.
El agua extraída se utiliza principalmente en campamentos para tareas de higiene y preparación de alimentos. Cada equipo de perforación puede requerir entre 4.000 y 5.000 litros de agua no potable, que se transporta mediante camiones cisterna. Además, se han implementado sistemas de biodigestores para el tratamiento de desechos generados durante la exploración.