El cierre de Caramelo, un comercio emblemático de indumentaria en La Rioja, ha conmocionado a la comunidad. Este tradicional local, que funcionó durante décadas, anunció su cese definitivo de actividades a través de un comunicado emotivo de sus propietarias, conocidas como "las caramelito".
En su mensaje, el equipo expresó su profundo agradecimiento a las clientas que se convirtieron en amigas a lo largo de los años, destacando la importancia de los lazos personales que se forjaron en el lugar. "Caramelo" fue más que un simple negocio; se convirtió en un refugio donde se compartieron historias y se cultivó un sentido de pertenencia.
La despedida de este emblemático comercio marca el fin de una era en la capital provincial, dejando una huella imborrable en la vida de muchas familias riojanas. "Llevamos en el corazón cada historia compartida y el orgullo de haber sido parte de sus vidas", concluyeron sus propietarias, simbolizando el impacto emocional que tuvo Caramelo en la comunidad.