La tradicional bajada de las sagradas imágenes de San Nicolás de Bari y Nuestra Señora del Valle marcó el inicio de las Fiestas de Invierno en La Rioja, un evento que reunió a cientos de fieles en un ambiente de paz. Este acto litúrgico, lleno de emoción, da paso a una novena que comenzará este viernes y que se extenderá por nueve días, dedicados a la oración y la reflexión.
Las celebraciones culminarán el próximo domingo 5 de julio con una procesión central, uno de los momentos más esperados del calendario litúrgico. Este evento no solo tiene un significado religioso, sino que también es un importante atractivo cultural que atrae a turistas de otras provincias, beneficiando así al turismo local.
El Gobierno provincial ha manifestado su apoyo a estas festividades, asegurando la logística necesaria para la seguridad de los participantes. Además, diversas instituciones locales colaboran en la organización de actividades culturales que enriquecen la experiencia de los asistentes, promoviendo la herencia cultural de la región.
A medida que avanza la novena, la participación de la comunidad se vuelve más intensa, reflejando el profundo arraigo de estas tradiciones en la identidad riojana. La bajada de las imágenes simboliza no solo la llegada del espíritu festivo, sino también la unión de la comunidad en la celebración de su fe y cultura.