La creación de la Oficina de Control y Fiscalización en La Rioja busca optimizar el acceso a la justicia en casos de violencia de género. Esta nueva iniciativa, impulsada por el fiscal general Javier Vallejos, estará a cargo de Juan Pablo Minué Belber y contará con personal especializado para la recepción de denuncias penales.
Ubicada en Buenos Aires 180, la oficina se enfocará en el seguimiento técnico de cada denuncia y la detección temprana de víctimas vulnerables. Con la implementación de mecanismos de alerta, se pretende identificar rápidamente los casos que involucren a personas en riesgo, garantizando una atención prioritaria para situaciones críticas.
Además, esta nueva oficina complementará otras áreas del Ministerio Público Fiscal, como la Unidad Fiscal de Violencia de Género y la Dirección de Atención a la Víctima del Delito. En un caso reciente, la justicia otorgó un botón antipánico a una mujer tras la viralización de su pedido, destacando la necesidad de respuestas más rápidas ante situaciones de extrema urgencia.