La situación en Guandacol se ha vuelto crítica tras el corte de ruta y la paralización del proyecto minero Vicuña. El diputado provincial Yamil Sarruf denunció que la empresa no ha cumplido los acuerdos establecidos con la provincia, priorizando su logística sobre el bienestar de las comunidades locales.
Sarruf destacó que, aunque hubo una colaboración inicial del Gobierno Provincial para la instalación de la empresa, se incumplieron compromisos de contratación y obras públicas. Solo se ejecutaron 400 metros de pavimento de los 2.000 prometidos, y el bypass en Guandacol nunca se llevó a cabo.
En respuesta a la falta de avances y la urgencia por obtener información sobre el impacto ambiental, la provincia ha interpuesto una medida cautelar para exigir la presentación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). La afectación del caudal del Río Blanco y su impacto en los humedales locales son puntos de gran preocupación.
La paralización de la mina no solo afecta a 140 trabajadores directos, sino también a proveedores locales en el sector de hotelería y gastronomía. A pesar de las tensiones, Sarruf aseguró que el Gobierno Provincial está dispuesto a dialogar, siempre que se respeten los acuerdos previamente establecidos y se garantice la seguridad ambiental de la región.