La Cámara 3ra, integrada por los jueces López Douglas, Cabral y Chamía, ha impuesto una condena de 10 años de prisión a Denis Walter Pereyra Fincatti por “abuso sexual simple, agravado por ser el encargado de la educación de la víctima y promoción a la corrupción de menores”. El docente abusó de una niña de 8 años entre 2017 y 2018, mientras le brindaba clases de apoyo en su domicilio.
El caso ha suscitado un intenso debate sobre la educación pública y su papel en la reinserción social. En este contexto, el Servicio Penitenciario Provincial de La Rioja celebró un hito significativo con el egreso universitario de Pereyra Fincatti, quien se graduó como Licenciado en Psicopedagogía tras aprobar su última materia con 8 puntos en la UnLaR.
La celebración ha generado críticas, ya que muchos cuestionan la conveniencia de conmemorar el egreso de un interno acusado de delitos graves contra menores. Mientras algunos defienden la educación como un medio de recuperación, otros consideran inapropiado celebrar en este contexto. Este dilema resalta la necesidad de un debate sobre la reinserción de personas condenadas y el equilibrio entre el derecho a la educación y la protección de los más vulnerables.