Un joven de 17 años deberá cumplir un estricto régimen de conducta tras un incidente en el Colegio Provincial N°1 que generó preocupación en la comunidad educativa. La decisión fue tomada por la Jueza de Familia y Secretaría Penal Juvenil, Dra. Yvana Alarcón Rearte, quien impuso medidas severas para garantizar el bienestar del adolescente y su entorno.
El joven deberá demostrar un comportamiento ejemplar en el ámbito escolar y social, con un seguimiento exhaustivo durante todo el año. Además, se ha establecido una prohibición total del consumo de alcohol y drogas, con controles médicos periódicos que se incorporarán al expediente judicial. También se le asignó un trabajo educativo en el mismo establecimiento donde ocurrió el conflicto.
La justicia ha confiscado su teléfono celular para un análisis que busca aclarar la naturaleza de la amenaza. La madre y tutora del menor han sido citadas para abordar sus responsabilidades legales respecto al comportamiento del joven, y se realizará un estudio de las competencias parentales para asegurar su adecuada supervisión.
Alarcón Rearte subrayó la importancia de la supervisión parental en un contexto donde la tecnología ofrece a los adolescentes una libertad que puede dificultar el control por parte de los adultos.