La selección Argentina enfrenta la posibilidad de sanciones por la exhibición de una pancarta relacionada con las Malvinas tras su victoria sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial de 2026. Según el reglamento de la FIFA, se prohíbe estrictamente a los jugadores y miembros de las delegaciones mostrar mensajes políticos, religiosos o personales en cualquier formato.
El artículo 34 del Protocolo de Partidos establece que estas prohibiciones aplican durante los partidos, así como en actividades oficiales de la FIFA, como entrenamientos y conferencias de prensa. Además, cada federación es responsable de la conducta de su delegación, lo que otorga a la Comisión Disciplinaria de la FIFA la autoridad para investigar posibles infracciones.
Este antecedente recuerda un caso similar en Corea del Sur, donde también se enfrentaron a consecuencias por manifestaciones políticas en eventos deportivos. La normativa busca mantener el enfoque de los eventos en el ámbito deportivo, evitando cualquier uso de las competencias para fines ajenos.