La modificación de la Ley de Glaciares en el Congreso ha despertado preocupación entre referentes ambientales, como Gabriela Pedrali, quien advirtió sobre las implicaciones negativas que podría tener en el acceso al agua. Con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, esta decisión ha generado un intenso debate en la sociedad civil y los sectores productivos.
Pedrali destacó que la ley actual es fundamental para garantizar el acceso al agua en las comunidades y promover oportunidades de producción. “Modificarla sin un plan estratégico” podría resultar en efectos adversos para los recursos hídricos, esenciales para las futuras generaciones. La falta de un enfoque responsable en la gestión del agua puede comprometer el acceso al agua potable y la sostenibilidad de sectores clave como la agricultura y la ganadería.
Organizaciones y activistas han manifestado su descontento, señalando que la modificación podría llevar a un uso excesivo y no regulado de los recursos hídricos. Este cambio normativo subraya la importancia de un diálogo entre el Gobierno, los sectores productivos y la sociedad civil para establecer un marco que proteja los recursos hídricos y promueva un desarrollo sostenible.