El juez Jorge Gamal Chamía del Tribunal Oral Federal de La Rioja se defendió públicamente de las acusaciones de acoso laboral y sexual formuladas por una empleada judicial. Chamía consideró las denuncias como "totalmente falsas" y parte de una estrategia para evitar la presencialidad laboral, tras su radicación en Buenos Aires.
Chamía explicó las tensiones internas en el tribunal, señalando que la agente Galván, quien reside en Buenos Aires, ha estado ausente de sus funciones por medio de certificados médicos. Además, destacó que la Corte Suprema había dictaminado su alta médica, lo que llevó a una sanción disciplinaria de 20 días por negarse a reintegrarse al trabajo.
La denuncia penal fue inicialmente dirigida al juzgado federal de Ariel Rafecas, quien se declaró incompetente y la trasladó a La Rioja. Chamía se presentó ante la Fiscalía local para colaborar con la investigación, reafirmando que los movimientos de personal en el tribunal se realizaron conforme a las normativas vigentes.