La Rioja sostiene que su demanda sobre los territorios de San Juan se basa en cuestiones de soberanía y no en el acceso a regalías mineras. Este argumento se presenta en el marco de un conflicto territorial que ha generado tensiones entre ambas provincias.
Las autoridades provinciales han enfatizado que la disputa no debe ser interpretada como un interés económico, sino como un reclamo legítimo de derechos sobre el territorio. La Rioja busca reafirmar su posición y proteger sus intereses en el área en cuestión.
Este reclamo se suma a una serie de acciones que La Rioja ha llevado a cabo para fortalecer su postura ante el gobierno de San Juan, en búsqueda de una resolución que respete su integridad territorial.