La falta de acuerdos paritarios y la demanda de un presupuesto adecuado han llevado a la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) a paralizar su actividad nuevamente. La Asociación Riojana de Docentes Universitarios (ARDU) anunció un plan de lucha que afectará el dictado de clases y las operaciones institucionales en todas las unidades académicas.
Las medidas se implementarán en dos fases: un paro de 24 horas el miércoles 12 de agosto, en alineación con una huelga nacional, seguido de una interrupción de actividades durante la semana del martes 18 al sábado 22 de agosto, coincidiendo con el feriado del lunes 17.
Los docentes destacan que la situación salarial es crítica, con la necesidad de una recomposición urgente de los salarios, afectando tanto a docentes como a nodocentes. Además, exigen la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y el cumplimiento de fallos judiciales que requieren fondos para el funcionamiento de las universidades.
La falta de respuestas de las autoridades ha generado un clima de malestar dentro de la comunidad educativa, intensificando la expectativa sobre las acciones que tomará el Gobierno provincial y la administración de la universidad ante este creciente reclamo.