La misión Artemis II de la NASA ha despegado hacia la Luna con cuatro astronautas a bordo, marcando un hito en la exploración espacial. Este viaje tiene como meta alcanzar el satélite natural en menos de dos semanas, sentando las bases para futuras misiones hacia Marte.
Los astronautas están actualmente en la cápsula Orión, realizando un viaje de 10 días. En las primeras etapas, encendieron los motores para elevar el perigeo a 160 kilómetros sobre la Tierra. Este paso es crucial para asegurar la continuación del trayecto, que incluye una verificación exhaustiva de los sistemas de la cápsula antes de alcanzar una órbita terrestre alta.
Los paneles solares de Orión, cada uno de 7 metros y con 5000 celdas solares, se desplegarán para suministrar energía al Módulo de Servicio Europeo, el cual es vital para la operación de la nave. La misión no solo es significativa para la NASA, sino que también resalta la importancia de la colaboración internacional en la exploración espacial.