El sector panadero de La Rioja está enfrentando un invierno atípico, caracterizado por una caída del 18% en las ventas hasta junio en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este descenso se produce en un momento en que normalmente se incrementa la demanda debido a las bajas temperaturas. La Cámara de Industriales Panaderos de La Rioja, encabezada por Oscar Carrizo, destaca que, a pesar de la tendencia habitual de consumo, el poder adquisitivo de la población ha disminuido, afectando los hábitos de compra.
El fenómeno no es exclusivo de la provincia, ya que Carrizo menciona que la baja en ventas se presenta en todo el país, ligado a un contexto de inflación que afecta a las familias argentinas. Ante esta situación, la Cámara ha ajustado sus sugerencias de precios, teniendo en cuenta el aumento de los costos operativos. Actualmente, el kilo de pan tiene un precio que inicia en 1.500 pesos, alcanzando un promedio de 3.500 pesos al consumidor final.
La distribución del producto es fundamental, con kioscos y despensas de barrio como los principales puntos de venta. A pesar de las dificultades, los panaderos esperan una posible recuperación a corto plazo, aunque la estabilidad del sector dependerá de la mejora en el ingreso real de los trabajadores.