El sector vitivinícola enfrenta una crisis grave, caracterizada por la caída de las ventas y un importante **sobre stock de producción**. Según datos recientes, las **exportaciones de vino** disminuyeron un **14,9%** en volumen, afectando a las economías regionales. Daniel Romero, Secretario de Prensa de la **Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA)**, expresó que la situación es complicada, destacando que «el consumo interno está bajando muchísimo» debido a la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
Históricamente, el consumo de vino en Argentina superaba los **40 litros per cápita** anuales, cifra que se ha reducido a solo **12 litros** por persona. Esta tendencia ha sido constante desde **2015**, en parte debido a la competencia creciente de otras bebidas. A pesar de la crisis, el segmento del **mosto** ha mostrado resultados positivos en molienda y exportaciones.
Las pequeñas y medianas empresas del sector están experimentando dificultades para cobrar por los productos vendidos, lo que ha impactado directamente en las familias trabajadoras. Desde FOEVA han recibido numerosas denuncias relacionadas con el **incumplimiento de salarios**, algunos de los cuales se pagan en **dos o tres cuotas**, lo que agrava la situación económica de los trabajadores del sector.