La crisis en la industria textil se agrava, afectando tanto a trabajadores como a empresas. Según Gustavo Castro, representante del gremio de la confección, la falta de respuestas oficiales del Gobierno ha llevado a un escenario crítico, donde la situación laboral se torna insostenible. Castro recordó el cierre de la planta de Hilado S.A., que dejó a 142 trabajadores sin empleo, destacando que en esa ocasión se logró el pago completo de indemnizaciones, algo que hoy parece difícil de alcanzar.
El dirigente gremial criticó la gestión del Gobierno, señalando la ausencia de diálogo con sindicatos y cámaras empresariales. Según Castro, "parece que ser industria nacional es una mala palabra para el Gobierno", lo que refleja la desilusión del sector tras haber apoyado a la actual administración. La situación se complica aún más con una caída del 3% en las ventas en comparación con el año anterior, lo que agrava las condiciones laborales y la garantía de empleo.
La falta de respuestas gubernamentales no solo repercute en las empresas, sino que también amenaza las fuentes de ingreso de los trabajadores, generando un clima de incertidumbre sobre el futuro de la industria textil. Castro enfatizó la urgencia de establecer un diálogo efectivo entre el sector privado y el Gobierno para abordar esta crisis.