El gobernador Ricardo Quintela describió la situación actual en La Rioja como “tiempos complejos, tiempos difíciles” debido a las complicaciones provocadas por las recientes lluvias. Estas condiciones han deteriorado notablemente el estado de las calles en la capital y otros departamentos, generando inconvenientes para los ciudadanos en su desplazamiento diario.
Para abordar esta crisis de infraestructura, Quintela, junto al intendente Armando Molina, anunció la implementación de un plan de bacheo mayor a partir de mayo. Este programa busca no solo reparar los daños existentes, sino también establecer un mantenimiento preventivo que evite futuros deterioros. Se prevé la utilización de recursos del Gobierno provincial y la colaboración de distintos municipios.
El deterioro de las calles ha llevado a un aumento significativo en la solicitud de reparaciones. Quintela enfatizó la necesidad de respuestas coordinadas del Estado ante esta problemática, subrayando que es crucial actuar con decisión para mitigar los efectos de las inclemencias climáticas en la infraestructura provincial.
La acción conjunta entre el gobierno y los municipios es vital para la eficacia del plan. Molina destacó la importancia de trabajar en colaboración para atender las necesidades de la población y mejorar la calidad de vida en La Rioja.