La titular del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), Fernanda Huser, manifestó su preocupación por la creciente ola de amenazas que afecta a instituciones educativas. Esta situación ha provocado un estado de angustia en los docentes, quienes deben asumir responsabilidades de seguridad que sobrepasan sus funciones habituales. Huser indicó que la escuela refleja la crisis social actual, donde la violencia se manifiesta en las aulas, en parte por los discursos agresivos de adultos y funcionarios políticos.
El gremio advirtió que las medidas de control, como la revisión de mochilas, son necesarias pero insuficientes. Huser destacó que estas acciones generan una distorsión en la labor pedagógica, ya que las horas de preparación se ven afectadas por la violencia. Además, existe una alarmante falta de profesionales capacitados para abordar estas problemáticas de manera integral, lo que subraya la necesidad de incorporar equipos de salud mental en las escuelas.
La salud mental de los docentes ha deteriorado tras la pandemia, dejando secuelas que aumentan su vulnerabilidad ante las amenazas. Huser enfatizó que, aunque los educadores están dispuestos a enfrentar la situación, carecen de la formación necesaria para gestionar crisis de tal magnitud. Por ello, el gremio se ofrece como un puente para la intervención profesional que se requiere en este contexto.