La comunidad educativa enfrenta momentos de tensión tras dos incidentes graves en instituciones locales. En Ulapes, un mensaje anónimo encontrado en los sanitarios de una escuela generó una alerta por una posible amenaza de tiroteo. Las autoridades activaron los protocolos de emergencia, enviando fuerzas de seguridad para proteger a estudiantes y personal docente.
Como medida preventiva, se estableció una guardia permanente en los accesos del establecimiento, transformando la rutina diaria en un ambiente de preocupación constante para las familias. Los padres exigieron que el asunto no sea tratado solo como un hecho policial, sino que se aborde también desde una perspectiva psicológica y social para prevenir futuros incidentes.
En otro hecho, un alumno de 17 años del Colegio Provincial N°1 amenazó a un compañero a través de un grupo de WhatsApp, lo que llevó a la intervención de las autoridades educativas y policiales. Aunque se trataba de una pistola de juguete, la situación activó la intervención de la Justicia de Menores, resaltando la gravedad del contexto de violencia digital.