Un joven de 30 años, identificado como Lazo, se encuentra bajo prisión domiciliaria tras su detención por un supuesto delito de hurto. La situación ha desatado polémica debido a las denuncias de sus familiares, quienes afirman que sufrió una brutal agresión por parte de la policía durante el arresto.
Según el relato familiar, los efectivos ingresaron de forma abrupta al domicilio para cumplir con una orden de detención emitida por la jueza. Durante el procedimiento, Lazo habría recibido una golpiza, lo que llevó a su traslado al hospital para recibir atención médica. Allí, se le realizó una tomografía que reveló múltiples golpes en su rostro y cabeza, además de un posible desprendimiento de retina.
La jueza ha ordenado que un médico forense revise al detenido y ha decidido que continúe con prisión domiciliaria. Los familiares han denunciado posibles apremios ilegales y piden que se investigue el accionar de los policías involucrados, argumentando que el joven enfrenta problemas de adicción que deberían haber sido considerados para evitar la violencia en su detención. Aún se espera una respuesta oficial de las autoridades sobre las acusaciones, mientras la comunidad sigue con atención el desarrollo del caso.