Facundo Moyano fue detenido por el fiscal Julián Pistone de la UFLA NORTE por los delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad, tras la denuncia de la influencer Candela Arizaga, de 23 años. La detención se produjo en un contexto que sigue bajo investigación.
Arizaga recibió atención médica y fue trasladada al Hospital Pirovano por el SAME. Sin embargo, en su declaración posterior, la joven habría negado haber sido víctima de un hecho de violencia, lo que podría complicar la situación legal de Moyano. Este, que permanecerá en la comisaría 13A, será representado por el abogado Miguel Molina, quien ya había trabajado con él en el pasado.
El caso ha generado un gran interés en la sociedad argentina, especialmente por la figura de Moyano, conocido por su vínculo familiar y su carrera sindical. Con repercusiones en los medios y entre la opinión pública, se espera que las decisiones judiciales en los próximos días sean clave para el desarrollo de este hecho.
Además, este incidente reabre el debate sobre las políticas de protección a víctimas de violencia, un tema relevante en la agenda pública. La comunidad demanda respuestas efectivas de las autoridades y un manejo transparente del caso que respete los derechos de todas las partes involucradas.