El ministro de Seguridad, Miguel Ángel Zárate, criticó severamente al Poder Judicial por su manejo de los delitos de usura, tras la detención de un sospechoso que tenía en su poder 100 tarjetas de débito. Esta situación, según Zárate, evidencia la impunidad que enfrentan las víctimas de prestamistas que explotan a personas vulnerables. La detención se produjo durante un operativo policial, tras la denuncia de una ciudadana que había sido extorsionada.
Durante el allanamiento, las fuerzas de seguridad confiscó una gran cantidad de tarjetas de débito, lo que llevó al ministro a cuestionar la legalidad de la actividad de estos prestamistas. Zárate enfatizó que la justicia penal a menudo evita investigar estos casos, trasladando el conflicto al fuero civil, lo que perpetúa la asimetría de poder entre las partes involucradas.
Además, el funcionario destacó la falta de una política criminal clara y contundente en la persecución de este tipo de delitos, indicando que la inacción judicial contribuye al aumento de la actividad delictiva. Hizo un llamado a los magistrados para que reconsideren su enfoque y prioricen la protección de las víctimas en lugar de tratar estos casos como meras disputas civiles.