Un operativo judicial reciente reveló un esquema de estafa y usura que involucraba préstamos a personas en dificultades económicas. Durante un allanamiento, se detuvo a un hombre y se confiscó una suma significativa de $170 millones en efectivo, así como 100 tarjetas de débito de diversas entidades bancarias.
Los investigadores encontraron además tres teléfonos celulares y seis carpetas con documentación, incluyendo copias de DNI, contratos y pagarés, que serán analizados para esclarecer los hechos. El modus operandi consistía en otorgar microcréditos y retirar las tarjetas de débito de los prestatarios antes de que cobraran sus sueldos, asegurando así el pago de las cuotas.
La investigación está a cargo del Juzgado de Instrucción N.º 2 de Río Barría, que ahora procederá con el análisis de los elementos secuestrados para determinar las responsabilidades legales correspondientes. Este tipo de prácticas irregulares ha generado preocupación por su impacto en las personas vulnerables que buscan apoyo financiero.