Unas 15 mil personas participaron en un banderazo en el Parque Lezama para exigir la libertad de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y reafirmar su rol político en el contexto electoral. El diputado nacional Máximo Kirchner, único orador del evento, lanzó un discurso que intensificó las tensiones dentro del peronismo, dirigiéndose especialmente a los sectores del PJ que promueven el diálogo y a figuras que buscan mayor autonomía.
Kirchner criticó abiertamente a aquellos que no se acercaron a visitar a Fernández de Kirchner en su lugar de detención, aludiendo al gobernador bonaerense Axel Kicillof y otros dirigentes. Además, cuestionó a los mandatarios provinciales que han negociado legislaciones importantes con el Gobierno nacional, poniendo como ejemplo al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil.
El acto finalizó con una movilización hacia el lugar donde se encuentra detenida CFK, reafirmando el apoyo a su figura y destacando su relevancia en el futuro del liderazgo opositor hacia 2027.