La jueza de Familia N° 2, Alicia Valdez, informó sobre un incremento preocupante en los casos de niños, niñas y adolescentes que llegan a los hospitales con intoxicaciones por consumo de estupefacientes. Esta situación evidencia un aumento en las adicciones y en las negligencias familiares.
Valdez explicó que, generalmente, los casos se detectan cuando un menor presenta síntomas de descompensación y es atendido en un centro de salud. En caso de confirmar la presencia de drogas, el hospital notifica a la Dirección de Niñez, responsable de la intervención inicial. Si se observan indicios de delitos o vulneraciones graves de derechos, también se involucra a la Justicia Penal para investigar a los adultos responsables.
La magistrada subrayó que es fundamental abordar este fenómeno como un problema de salud pública y trabajar en las causas que llevan a los menores a consumir sustancias psicoactivas. Es necesario implementar intervenciones integrales que incluyan a la familia, la comunidad y las instituciones educativas, además de promover programas de prevención que informen a los jóvenes sobre los riesgos del consumo.
Este aumento en los casos es una señal de alerta que insta a la sociedad a reevaluar sus prioridades en relación a la salud y el bienestar de las nuevas generaciones, destacando la importancia de un entorno seguro y protector para los menores.