Una niña fue trasladada a la Capital tras sufrir un disparo accidental con un aire comprimido. El incidente se produjo en su hogar cuando su hermano mayor, de 18 años, manipulaba el arma y se disparó involuntariamente. Al ingresar al nosocomio a las 14:00 horas, la menor presentaba una lesión en el hombro derecho, con un orificio de salida en el omóplato.
Después de recibir las primeras curaciones, la niña fue mantenida en observación médica. Las autoridades sanitarias decidieron que lo mejor era su derivación al Hospital de la Madre y del Niño para brindarle una atención más adecuada y un control médico más complejo.
La Asesoría de Menores intervino en el caso, autorizando el traslado bajo el cuidado de su madre. Este evento resalta la necesidad de una mayor seguridad en el manejo de armas de aire comprimido, particularmente en el ámbito familiar.