La Semana Santa generó un notable movimiento turístico en La Rioja, superando la media nacional y posicionándose como uno de los destinos preferidos del Norte argentino. La provincia recibió una gran cantidad de visitantes, tanto nacionales como internacionales, especialmente en sus localidades del interior como Villa Unión, Chilecito y Famatina.
Según el Observatorio Económico de Turismo de La Rioja, la ocupación hotelera alcanzó el 70%, con un impacto económico estimado en $1.814.400.000. Algunos destinos registraron picos de ocupación superiores al 80% y 90%. La oferta de actividades recreativas en parques y reservas naturales atrajo a un gran número de excursionistas, quienes optaron por salidas cortas sin pernocte.
Entre los principales atractivos, el Parque Nacional Talampaya recibió 1.546 visitantes, mientras que el Cable Carril y el Paseo de los Sauces tuvieron 1.500 y 1.200 visitantes, respectivamente. Además, el sanctuario Señor de La Peña se destacó al recibir más de 20 mil fieles, reflejando el éxito de las políticas públicas implementadas por el Gobierno de La Rioja para fortalecer el sector turístico en un contexto desafiante a nivel nacional.