La crisis del transporte urbano en La Rioja se ha agudizado debido a una notable disminución en la cantidad de usuarios que utilizan el servicio de Rioja Bus. Según la Secretaría de Transporte, el número de pasajeros diarios ha caído drásticamente de aproximadamente 45 mil a entre 27 mil y 30 mil, lo que impacta negativamente los ingresos del sistema estatal.
Las autoridades atribuyen esta merma a la creciente competencia de aplicaciones de movilidad, tanto de automóviles como de motos, que han cambiado las preferencias de los ciudadanos. Este cambio de hábitos ha afectado no solo a los colectivos urbanos, sino también a servicios tradicionales como taxis y remises.
La combinación de la disminución de pasajeros y los altos costos operativos, junto con la congelación de tarifas desde abril, complica la sostenibilidad financiera de la empresa. Ante esta situación, se prevé una evaluación de las tarifas en los próximos meses para hacer frente al déficit y asegurar la continuidad del servicio en la capital provincial.
La incertidumbre sobre posibles aumentos tarifarios genera preocupación en la comunidad, especialmente entre los usuarios más vulnerables. Las autoridades deberán actuar de manera efectiva para mejorar la calidad y eficiencia del servicio, respondiendo a los desafíos que presentan las nuevas plataformas de movilidad.