La Legislatura porteña aprobó una reforma que tendrá un impacto significativo en el acceso a créditos hipotecarios. A partir de ahora, el Banco Ciudad deberá destinar al menos el 25% de sus ganancias remanentes a préstamos para vivienda, lo que facilitará la compra de propiedades para la clase media.
Esta medida busca mejorar las condiciones de acceso al crédito en Buenos Aires, un sector que ha enfrentado desafíos en la obtención de financiamiento para la adquisición de viviendas. La distribución de estos fondos se definirá en función de las necesidades del mercado y se espera que beneficie a un amplio número de ciudadanos.