El sector industrial en La Rioja enfrenta una crisis significativa, especialmente las empresas textiles y agroindustriales, que son las más afectadas por la caída en las ventas y el impacto de las importaciones. Juan Serrano, vicepresidente de la Unión de Industrias Riojanas (UNIR), destacó que la retracción del consumo ha llevado a despidos "por goteo" y que el aumento de tarifas de servicios como luz y gas presiona fuertemente los costos de producción.
Serrano explicó que la capacidad instalada en la industria textil se encuentra entre el 35% y el 50%, lo que refleja la baja actividad del sector. Las empresas, que son electrodependientes, están teniendo que detener su producción debido a los altos costos de los servicios, lo que a su vez impacta en la economía de la región.
A pesar de que no se reportan despidos masivos en este momento, el empresario señaló que algunas firmas están optando por adelantar vacaciones como una medida para enfrentar la situación. La combinación de la disminución en la demanda y la competencia desleal de importaciones continúa afectando gravemente el panorama industrial en La Rioja.