El reciente cierre de la sucursal de Diarco en Tres Arroyos ha generado preocupación en el sector comercial. Este cierre se produjo sin previo aviso, dejando a clientes y empleados sorprendidos ante un cartel que indicaba «Cerrado al público. Disculpas». La situación no es aislada, ya que se suma a otros cierres en localidades como Zárate.
La clausura de esta tienda, que había sido inaugurada en marzo de 2020 y adaptada a la venta minorista, ha llevado a la empresa a eliminarla de sus plataformas oficiales, intensificando la incertidumbre sobre el futuro laboral de sus empleados. Las ventas en autoservicios mayoristas han mostrado cifras negativas durante el año, lo que ha obligado a reestructuraciones en su modelo de negocios.
Los sindicatos locales expresan su preocupación ante la falta de comunicación de la empresa, lo que deja a los trabajadores en una posición vulnerable. Este fenómeno refleja una caída en el consumo masivo que impacta tanto a pequeños comercios como a grandes cadenas, destacando la difícil situación económica que enfrenta el país.