El sector panadero en La Rioja enfrenta un desafío significativo debido a la caída en las ventas, que supera el 20 por ciento. Oscar Carrizo, presidente de la Cámara de Industriales Panaderos, explicó que esta disminución no es nueva, sino que es un fenómeno que se ha intensificado en los últimos años. La situación se complica aún más con la llegada del verano, cuando la producción puede caer hasta un 40 por ciento por razones climáticas.
Los hábitos de compra de los consumidores han cambiado, priorizando montos fijos diarios. Actualmente, el cliente promedio destina entre mil y dos mil pesos en sus compras de pan. Para contrarrestar la situación, las panaderías han comenzado a elaborar productos únicamente a pedido, evitando así pérdidas de mercadería.
Con las fiestas de fin de año a la vista, las panaderías han comenzado a calcular los costos de productos tradicionales. Se estima que el kilo de pan dulce en planchuela tendrá un costo de alrededor de 6 mil pesos, mientras que las opciones especiales podrían alcanzar hasta 30 mil pesos. A pesar de estas proyecciones, las expectativas para el sector se mantienen cautas ante la incertidumbre económica.