Las farmacias de la provincia de La Rioja han declarado una «situación límite» debido a un grave «ahogo financiero». Hugo Tello, representante de la Cámara de Farmacias, ha solicitado una intervención directa del gobernador Ricardo Quintela ante la crisis provocada por la deuda de la Administración Provincial de Obra Social (APOS), que no paga desde noviembre de 2025.
Esta problemática se ve agravada por los constantes retrasos en los pagos y una creciente presión impositiva. Tello destacó que el plazo contractual para los pagos, que debería ser de 30 a 45 días, se ha extendido a seis meses. Además, para atender a los afiliados de APOS, las farmacias deben abonar un 11% por adelantado, lo que incrementa la carga financiera.
La situación se complica aún más con la creación de una red de farmacias estatales, que ya cuenta con 19 sucursales. Esto ha sido percibido como una competencia desleal que amenaza la supervivencia de los pequeños comercios locales. Tello advirtió que podría llevar a la desaparición de farmacias en localidades como Ulapes y Chepes, donde los afiliados no pueden acceder a medicamentos debido a la falta de viabilidad financiera de los comercios más pequeños.