La situación del transporte público en La Rioja se ha vuelto crítica, según Alcira Brizuela, secretaria de Transporte y Movilidad. La disminución en la cantidad de pasajeros ha alcanzado niveles alarmantes, con un descenso del 50 por ciento en el transporte interurbano y caídas generales del 20 por ciento a nivel nacional.
Las dificultades económicas han llevado a muchas personas a abandonar el uso del transporte público, ya que no cuentan con los recursos necesarios. Brizuela destacó que anteriormente, los vecinos del centro podían realizar hasta cinco viajes diarios en colectivo, pero hoy en día esa posibilidad se ha reducido drásticamente.
En comparación con otras provincias, el costo del boleto en La Rioja se mantiene en 1.000 pesos, mientras que en Córdoba, Catamarca y San Juan es considerablemente más alto. Además, los costos de viajar hacia el interior son prohibitivos, con tarifas que alcanzan los 27.000 pesos por tramo a localidades como Vinchina, lo que obliga a las familias a contar con 60.000 pesos para un viaje de ida y vuelta.
La baja demanda ha llevado a las empresas a reducir frecuencias, enfrentando situaciones extremas, como colectivos que salen con un solo pasajero. Operar un colectivo implica gastos millonarios, con un costo de 1.000.000 de pesos para cubrir mil kilómetros, lo que complica aún más la viabilidad del servicio.