Las amenazas de violencia en las instituciones educativas se han incrementado, impulsadas en parte por retos virales en redes sociales, según Verónica Lanfranchi, presidenta de la Asociación de Instituciones Educativas Públicas de Gestión Privada. Lanfranchi señaló que esta problemática trasciende el ámbito escolar y afecta a familias y comunidades en general.
La especialista enfatizó la importancia de la responsabilidad de los adultos en el consumo digital de sus hijos, advirtiendo que el encierro no asegura la seguridad de los menores. A menudo, los padres desconocen los entornos virtuales en los que sus hijos interactúan, lo cual puede resultar peligroso.
En relación con las implicancias legales de estas conductas, Lanfranchi subrayó que no habrá impunidad para quienes participen en amenazas, enfatizando la responsabilidad penal a partir de los 16 años. También hizo hincapié en que el encubrimiento de estas situaciones entre los alumnos puede ser considerado complicidad.
Finalmente, Lanfranchi cuestionó la noción de violencia escolar como un fenómeno aislado, argumentando que la agresividad proviene de un contexto social más amplio que incluye la política y la familia. Esta realidad ha llevado a que las instituciones educativas reevalúen sus prioridades, enfocándose en la salud mental de los estudiantes.