La fuerte tormenta que afectó a Tucumán ha generado una situación crítica en el sur de la provincia, donde varias familias quedaron atrapadas en sus hogares inundados. En Santa Rosa de Aguilares, se reportaron tres muertes, incluyendo a un niño de 12 años que tocó un poste electrificado y a una pareja que cayó en un canal en Tafí Viejo.
El intendente de la localidad, preocupado por la situación, informó que la zona de La Calera es la más afectada, con caminos cortados y el desborde del río Medina. Además, la creciente del río Chirimayo ha causado daños significativos, incluyendo la descalzadura del puente principal en Alpachiri, lo que ha dejado la ruta nacional 65 interrumpida. La Dirección Provincial de Vialidad también reportó bloqueos en la ruta 307 debido a deslizamientos de tierra.
En Villa Quinteros y Chicligasta, el ingreso de agua a las viviendas ha complicado aún más las labores de rescate. Las inundaciones han impactado severamente en San Miguel, especialmente en la zona de la Terminal de Ómnibus. A pesar de la alerta amarilla, el fenómeno meteorológico superó las expectativas, y aunque algunos ríos empezaron a bajar, las autoridades advierten sobre la inestabilidad de las defensas y los daños en los caminos.