La misa de Vigilia Pascual fue oficiada por el obispo Dante Braida en la Iglesia Catedral, con motivo de la resurrección de Jesús. Durante su homilía, Braida enfatizó que la vida se renueva y que Cristo Resucitado aporta un sentido pleno a las vidas de los creyentes. A lo largo de su mensaje, subrayó la importancia de recordar que Dios es el creador de todas las cosas y que, pese al mal, siempre busca la salvación de la humanidad.
El obispo también se refirió a las lecturas del Antiguo Testamento, donde se menciona la creación del hombre y la mujer. Destacó que, ante el daño causado por el mal, Dios no se desentiende y busca la forma de liberar a la humanidad. Afirmó que los mandamientos son esenciales para la justicia y la paz. Braida destacó que la Iglesia debe ser una familia donde todos encuentren apoyo y pertenencia.
Además, hizo mención de María Magdalena, quien encontró a Jesús resucitado, un encuentro que transforma el temor en alegría. Instó a la comunidad a abrirse a la ayuda de Jesús y a cultivar una vida de oración, lo que permite sanar heridas y ser agentes de bien. Concluyó su homilía recordando que tras la resurrección, Jesús envió a las mujeres a llevar la buena noticia, y llamó a los asistentes a fortalecer sus vínculos en la fe.