La Cámara de la Construcción, liderada por Héctor Spallanzani, ha presentado una propuesta destinada a contrarrestar la parálisis que enfrenta el sector de la construcción en La Rioja. La iniciativa busca involucrar de manera coordinada a las empresas constructoras, el Estado provincial y los futuros adjudicatarios en un esquema de financiamiento público-privado.
El objetivo es desbloquear la ejecución de soluciones habitacionales en medio de un contexto financiero complicado. Spallanzani explicó que el modelo funcionaría similar a un desarrollo inmobiliario privado, con un enfoque social. Las empresas financiarían inicialmente las obras, mientras que los adjudicatarios aportarían fondos anticipados mediante cuotas mensuales para reintegrar la inversión. El Gobierno actuaría como articulador y garante del sistema.
La propuesta se centraría en aproximadamente 800 casas paralizadas en la provincia, que servirían como prueba piloto antes de avanzar hacia nuevos proyectos. Aunque hay entusiasmo por la iniciativa, Spallanzani advirtió sobre la debilidad del sistema argentino y la necesidad de una coordinación específica para implementar este tipo de financiamiento mixto.