La Subsecretaría de Comercio Interior y Defensa del Consumidor ha declarado una emergencia en créditos al consumo por 180 días debido al aumento de denuncias de ciudadanos abrumados por tasas elevadas. Este anuncio forma parte de un paquete de medidas diseñado para frenar los abusos en este sector.
Entre las iniciativas destaca una suspensión transitoria de embargos y medidas cautelares, buscando proteger a los deudores mientras buscan soluciones a sus problemas financieros. Además, se habilitará un proceso de conciliación administrativa que permitirá renegociar las condiciones de pago sin costo alguno, priorizando la reducción de intereses y cargos.
Asimismo, se prohíbe a las empresas prestamistas retener documentos de identidad o tarjetas de débito como garantía. Para garantizar el acceso a estos servicios, se contará con atención en doble turno en la sede principal y en 11 delegaciones en el interior, así como operativos itinerantes de asesoramiento.
Finalmente, se establece un régimen de inscripción obligatoria para todas las entidades del sector financiero, que deberán informar públicamente sus tasas y comisiones, asegurando mayor transparencia hacia los consumidores.