La Policía de la Provincia de La Rioja identificó a un menor de edad vinculado a mensajes intimidatorios dirigidos a una institución educativa. En un operativo coordinado, se secuestraron siete teléfonos en el marco de investigaciones por intimidación pública, tras la viralización de un mensaje que advertía sobre un posible ataque violento, lo que generó preocupación en la comunidad escolar.
El allanamiento en la vivienda del sospechoso permitió incautar cuatro celulares, que serán analizados para determinar el origen de los mensajes. El menor se encuentra a disposición de la Justicia Penal. Además, se recuperaron tres dispositivos adicionales relacionados con otras amenazas a distintos establecimientos educativos.
Las autoridades enfatizaron que estos actos se consideran delitos que afectan el orden público y la seguridad ciudadana, generando un clima de incertidumbre en las escuelas. Recordaron que las “bromas” o intimidaciones de este tipo conllevan serias responsabilidades penales. La Policía continuará investigando y utilizando herramientas tecnológicas para rastrear los orígenes de estas amenazas.