La conmoción generada por el femicidio de Agostina Vega ha dejado huellas profundas en su familia y la comunidad. Su abuelo, Miguel Heredia, fue dado de alta tras ser hospitalizado por un fuerte dolor en el pecho, relacionado con el estrés por la situación. En declaraciones a Cadena3, expresó que se encuentra estable, aunque debe seguir controles médicos y recibir cuidados específicos.
Por otro lado, Melisa, madre de Agostina, permanece internada desde el 29 de mayo debido a un severo cuadro de descompensación y deshidratación extrema, agravado por la carga emocional de la tragedia. Miguel informó que su estado ha presentado altibajos, especialmente después de los actos de despedida de su nieta.
El caso ha suscitado una ola de protestas en Córdoba y otras provincias, donde la comunidad exige justicia y acciones efectivas para combatir la violencia de género, un problema crítico en el país. Las marchas, que se intensificaron tras el asesinato, simbolizan la lucha colectiva contra la impunidad en estos casos.
A pesar del dolor, Miguel Heredia se muestra decidido a continuar la pelea por justicia, reafirmando su compromiso en la lucha contra la violencia de género: "Vamos a tratar de hacer lo posible de estar bien, porque la lucha continúa y no voy a parar".