Las autoridades del Servicio Penitenciario de La Rioja detuvieron a una mujer que intentaba ingresar estupefacientes durante una visita conyugal al penal. Gracias a labores de inteligencia, el operativo se realizó antes de que la sospechosa accediera a la zona de encuentros íntimos.
La mujer fue trasladada a un centro de salud para realizarle estudios médicos, donde se confirmó que llevaba 51 cápsulas de psicofármacos y una cantidad de marihuana ocultas en su cavidad vaginal. Este método de ocultamiento pone en riesgo la salud de la portadora y busca evadir los controles de seguridad.
Como resultado del hallazgo, la mujer enfrenta un proceso penal bajo jurisdicción federal y se le ha prohibido el ingreso al penal, cancelando su derecho a futuras visitas. Este incidente resalta la necesidad de investigaciones internas para prevenir el ingreso de sustancias prohibidas en las cárceles, un desafío constante para las autoridades en su lucha contra el narcotráfico.