La Asociación de Maestros Provinciales (AMP) enfrenta una crisis interna que ha llevado a un conflicto judicial y confrontaciones directas. Recientemente, se llevó a cabo una asamblea virtual considerada "ilegal" debido a una suspensión judicial que prohibía reuniones por diez días. Los líderes de la disidencia anunciaron que intensificarán las acciones legales contra lo que perciben como un atropello a los estatutos del sindicato.
Fabiana Ávila, portavoz del gremio, destacó la gravedad de la situación y criticó fuertemente a la cúpula sindical por la suspensión de asambleas y la organización de elecciones. Según Ávila, las tensiones han estado presentes durante dos años, exacerbadas por la falta de respuestas a las problemáticas en las escuelas. Resaltó que el conflicto se intensificó tras un intento de modificar el estatuto en diciembre, donde se buscó eliminar a los delegados departamentales.
La reciente asamblea, que se realizó a pesar de la prohibición judicial, fue un punto de quiebre. Ávila advirtió que las decisiones del sector oficialista podrían tener consecuencias legales, subrayando la importancia de asegurar una verdadera participación democrática en el proceso electoral del sindicato.