Con la llegada de El Niño a Argentina, se anticipa un incremento significativo en las lluvias y tormentas durante la primavera y el verano. Este fenómeno climático presenta una probabilidad superior al 90% de continuar afectando el clima en diversas regiones del país.
Las zonas más vulnerables a estas condiciones serán Buenos Aires, el Litoral y el noreste, donde se prevé un mayor riesgo de inundaciones. Las autoridades están en alerta ante la posibilidad de que las intensas precipitaciones generen complicaciones en la infraestructura y la seguridad de la población.