SanCor Cooperativas Unidas Limitada ha solicitado su propia quiebra ante la Justicia, tras más de un año en concurso preventivo de acreedores. Esta decisión se produce en un contexto de grave deterioro financiero y operativo, que ha impedido a la empresa cumplir con sus obligaciones frente a una deuda que asciende a aproximadamente 120 millones de dólares y afecta a más de 1.500 acreedores.
La solicitud fue presentada en el juzgado de Rafaela, después de que se constatara la imposibilidad de mantener un plan de pagos. Desde febrero de 2025, la cooperativa había intentado reordenar su situación, sin embargo, la falta de inversores y problemas estructurales llevaron a formalizar el pedido de quiebra. La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) indicó que esta medida es resultado de informes que evidencian el estado de cesación de pagos e insolvencia.
Atilra también ha denunciado que los trabajadores han sostenido a la empresa con sus propios recursos, enfrentando deudas de hasta ocho meses en salarios y aguinaldos. A pesar del crítico panorama, el sindicato sostiene que la quiebra no implica el cierre definitivo, abriendo la posibilidad de reactivación de la marca en el futuro, siempre que se desprenda de las estructuras que la llevaron a esta crisis.